Iglesia Nueva Apostólica en España

News iglesia regional España

Servicio Divino de agradecimiento y bendición de matrimonio en Tarragona
16.09.2018 / Tarragona
El Anciano de Distrito Macías impartió la bendición matrimonial al Diácono Abel y su esposa Angélica

El Anciano de Distrito visitó la comunidad de Tarragona justo para la celebración del Día de agradecimiento, un día muy grande e importante entre los hijos de Dios, coincidiendo al  mismo tiempo con la bendición del matrimonio.

Sirvió como texto bíblico con la palabra que había enviado el Apóstol Mayor donde dice: “ Alabad a Dios, porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia…El que da alimento a todo ser viviente… Alabad al Dios de los cielos, porque para siempre es su misericordia (Salmos 136:1; 25-26)

El Anciano de Distrito en su servir mencionó: Aprendemos de nuestros padres una educación basada en agradecer por todo, somos agradecidos y educadamente lo expresamos con una simple palabra: gracias. Pero queremos ir algo más profundo, como hijos de Dios, el agradecimiento es también un “sentimiento” , por lo cual expresamos todas las cosas que la vida  nos da como un regalo del cielo. El creador ha dotado al ser humano de dones maravillosos, y según la fe y el reconocimiento, podemos agradecerle por esos dones, poniéndolos a su servicio. Es un regalo, que hasta el día de hoy se cumple la ley de la siembra y la cosecha. Sin darnos cuenta a veces no le damos  importancia, en cambio es vital para la existencia humana. El Creador nos ha confiado la naturaleza, y nos hace responsable del uso que le damos. Hemos de cuidar nuestro medio ambiente. La alegría de poder disfrutar de todo, lo que la naturaleza nos ofrece. Confiar en que Dios  nos da los frutos de la tierra para poder vivir. No solo una vez al año podemos ser agradecidos a Dios, sino todos los días de nuestra vida. Demostramos también el agradecimiento a través de nuestras obras.

Sirvió también en el altar el Evangelista Loiacono, añadiendo que una comunidad que sabe agradecer da más alegrías que problemas, y por eso queremos agradecer por todo, tanto por las cosas pequeñas, como por las cosas grandes.

A continuación se celebró la Santa Cena, para después dar lugar a la bendición de matrimonio del Diácono Abel y Angélica, bajo un ambiente de amor fraternal la comunidad vivió un día especial.

Por este motivo la pareja había preparado una suculenta comida, de la cual todos participaron aumentando la alegría.