Iglesia Nueva Apostólica en España

Agradecer a Dios - ¿para qué?

Muchas veces salen informaciones en los medios sobre el hecho que cada año son tirados toneladas de alimentos a la basura en nuestro país. Por el otro lado hay noticias sobre la cantidad de personas que mueren de hambre cada año. Alguien que no pasa por esta vida con superficialidad, tiene que quedarse afectado por esto. El resultado de las reflexiones, como mínimo, es la realización perturbadora que algo no funciona. Por un lado sobreabundancia y por el otro hambre terrible. 

Precisamente con vistas al Día de agradecimiento por la cosecha, esta relación nos consciencia de que no es una cosa sobreentendida, poder tener suficiente para comer y beber.  De hecho, el enunciado de Dios “Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera y la siega…” (Génesis 8:22) vale para todos los hombres en todo el mundo. Nadie debería sufrir carencias, si nosotros, los seres humanos, observáramos también en este sentido el mandamiento de Jesús “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. Es decir, mira que no solamente tú mismo puedas saciar tu hambre y tu sed, sino también tu prójimo. No hagas de ti mismo el prójimo. 

Por lo tanto queremos aprovechar el Día de agradecimiento por la cosecha para agradecer al dador de todas las buenas dádivas, Dios, por haber cumplido su promesa „..no cesarán la sementera y la siega...“ también en este año. Los cristianos nuevoapostólicos lo hacen en forma especial en este domingo en un Servicio Divino festivo, al cual todo el mundo está cordialmente invitado. Queremos dar las gracias por el pan de cada día y también agradecer a Dios que nos ha dado la salud para poder ganar el pan de cada día.

¿Qué pasaría si uno no tuviera salud, ni trabajo? Nada es sobreentendido. Queremos rogar a Dios y darle todo la honra a Él.
El poeta Chr. F. Gellert lo expresa en un cántico con las palabras: „La luz del sol y la tormenta predican de ti, la arena en el mar te alaba. Hasta el gusano más pequeño dice: dad loor a mi creador. El árbol en su esplendor y las simientes exclaman: Dios nos ha hecho, démosle honor a nuestro creador“.

En este Servicio Divino no solamente queremos agradecer, sino interceder especialmente para todas las personas que pasan hambre – también las hay en nuestros países – y pedir que las circunstancias cambien.

Además pedimos que Dios nos quiera dar un corazón lleno de compasión para que podamos percibir la necesidad en nuestro entorno y también aliviar el sufrimiento.