Un mes de diciembre muy bendecido en Bilbao
20.12.2009 / Bilbao
Tras algunos años de sequía, llegaron las lluvias de bendición a la comunidad de Bilbao con la visita del Apóstol E. Suter.
El pasado día 6 de Diciembre fueron adoptadas dos almas, por el dirigente de la comunidad, el Presbítero P. Moran. ¡Que alegría para la comunidad! Con una asistencia de 35 almas. Dos semanas más tarde la comunidad anhelaba una fiesta aun mayor, el Apóstol Erhard Suter visitaría la comunidad.
Así el día 19 por la tarde nuestro Apóstol llegaba al aeropuerto de Bilbao, donde le esperaban el Anciano de Distrito P. Olmedo y el dirigente de la comunidad, juntos se desplazaron hasta el hotel, para dejar el equipaje y emprendieron viaje a Amorebieta (Vizcaya), para hacer una visita de asistencia espiritual.
El domingo día 20 a las 11:00h comenzaba el Servicio Divino de fiesta, el Apóstol E. Suter sirvió a la comunidad con la palabra de texto: Lucas 21: 36 “ Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas las cosas que vendrán, y de estar de pie delante del Hijo del Hombre.”
Participaron un total de 40 almas, de ellos 6 invitados, ¡Con una gran alegría y emoción!, ya que la lluvia de bendición que comenzó el día 6 de Diciembre, ahora continuaba, ¡3 almas fueron selladas! ¡Y la comunidad recibió 2 nuevos diáconos, Maximiliano Meyer que ayudará en la pequeña comunidad que se ha formado en la bella ciudad de San Sebastian y Matías Moran que aportara juventud y alegría en la región!
Después el Apóstol, junto a al Anciano de Distrito y el dirigente de Bilbao, emprendieron viaje a la comunidad de Logroño; que paisaje mas bello ya que todo el camino estaba nevado.
El Servicio Divino comenzó a las 16,30h. , la comunidad esperaba con alegría este momento, el Apóstol sirvió con la palabra de texto: Juan 3: 30 “ Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe.”Participaron del Servicio Divino de fiesta 18 fieles, de ellos tres niñas de la escuela dominical que junto a la maestra al final nos ofrecieron un hermosa cántico.
Inmediatamente reiniciamos el viaje de regreso a Bilbao, para que el Apóstol pudiera llegar a tiempo a tomar el avión que habría de llevarle de regreso a Barcelona.
¡Un fin de semana inolvidable, como tantos otros que el Señor permitió vivir en este año 2009!






